Mostrando entradas con la etiqueta Lógica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lógica. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de junio de 2011

Las falacias del poder

          La pregunta que, por desgracia, más me hacen mis alumnos de Filosofía es: "¿Y esto para qué sirve?" La respuesta es bien sencilla: "Para nada." Ni sirve para construir puentes, ni para detectar adenocarcinomas, ni para describir el movimiento de las placas tectónicas. La filosofía no sirve para nada concreto porque no tiene una función propia, un objetivo determinado, un producto final específico. ¿Por qué estudiarla entonces? Porque la filosofía no sirve para nada porque sirve para todo. Es una asignatura instrumental como la lengua y las matemáticas, porque toda disciplina requiere del pensamiento y la filosofía trata de enseñar a pensar. Todos sabemos pensar, claro está, pero de igual modo todos sabemos correr, y eso no quita que entrenando logremos correr mejor, más rápido y mayores distancias. La filosofía es ese entrenamiento intelectual que nos enseña a pensar mejor.
            Nótese que la filosofía no enseña qué pensar, sino cómo pensar. Enseñar filosofía no es, o no debería ser, adoctrinar. Cada uno dotará de contenido a su pensamiento mediante su propia experiencia, la filosofía es tan solo el instrumento que engarza racionalmente ese contenido. Y entre las distintas ramas de la filosofía hay una que es el instrumento por excelencia del pensamiento. Tanto es así que Aristóteles la bautizó como "órganon", que en griego significa precisamente "herramienta" o "método". Esta herramienta es la lógica, y entre su muchas utilidades "no productivas" está la de servir para denunciar las falacias, es decir, aquellos argumentos que, aun aparentando ser correctos (y por ello resultan convincentes y se recurre a ellas), sin embargo no lo son, esto es, su conclusión no se sigue lógicamente de las premisas.
            Voy a desgranar aquí algunas de las que se han venido empleando contra el movimiento 15M, deduciendo falsamente de ellas que los indignados no tienen razón al plantear sus demandas. Esta es mi clase particular de lógica para políticos y tertulianos.

            Falacia ad hominem (contra el hombre): "Los del 15M son perroflautas (o sediciosos, antisistema, totalitarios, mastuerzos...)." Esta falacia consiste en ignorar el razonamiento y tratar de desautorizar a aquel que lo lleva a cabo, pero Hitler no tendría menos razón por el hecho de serlo al decir que dos y dos son cuatro. Incluso aunque fuera cierta la afirmación de que todos los indignados somos perroflautas, de ello no se seguiría lógicamente la incorrección de nuestras reivindicaciones.

            Falacia ex pópulo (desde el pueblo): "22.971.350 votantes el 22-M, 125.000 manifestantes el 19-J" (Titular del diario La Razón del 20 de junio de 2011) Esta falacia consiste en deducir que la opinión contraria es falsa por el hecho de ser minoritaria, pero en el año 1500 una amplia mayoría creía que la Tierra estaba inmóvil y a su alrededor giraban el resto de los astros, pero el que fuera una creencia mayoritaria no la hacía verdadera. El número de personas que defiende una idea no implica lógicamente la verdad o falsedad de dicha idea.
            Por cierto, que de admitirse el argumento (y el muy discutible dato del número de manifestantes) de La Razón, habríamos de concluir también que la mayor parte de los españoles está a favor del terrorismo, dado que en ninguna manifestación contra el terrorismo el número de asistentes ha sido mayor que el de aquellos que no se manifestaron. Por otra parte habría que añadir que La Razón incurre aquí también en una falacia categorial pues la categoría de los manifestantes y la de los votantes son inconmensurables a efectos lógicos, ¿o acaso es lógicamente imposible que, por ejemplo, un votante en las elecciones del 22 de mayo se manifestase anteayer, o que alguien que defienda las ideas del 15M, votara el 22 pero no se manifestase el 19 de junio? De hecho las encuestas que se han hecho al respecto mostraban un apoyo del 73% de los encuestados al movimiento 15M, de lo que se deduce que muchos que apoyan al 15M se quedaron en sus casas el 19 de junio, y superan con creces al 22% del censo electoral, que es el apoyo que recibió el partido que resultó vencedor de las últimas elecciones (sí, un apoyo del 22% del total de los votantes se considera "la mayoría de los votantes").

            Falacia de asociación: "Ir en contra de los partidos es lo que hacían los nazis... No ser ni de izquierdas ni de derechas es lo que defiende la ultraderecha... Las democracias con adjetivos históricamente no han sido auténticas democracias..." Esta falacia consiste en relacionar dos cualidades no esenciales de dos conjuntos para deducir que ambos conjuntos son equivalentes: dado que los indignados rechazan los partidos (en realidad solo dos o tres) y los nazis rechazaban los partidos (salvo el propio), entonces los indignados son nazis. O del mismo modo, dado que considero que Wagner es un gran compositor y los nazis consideraban que Wagner era un gran compositor, entonces soy un nazi. Pero el caso es que no existe una relación necesaria entre rechazar los partidos políticos (suponiendo que eso fuera lo que hacemos los partidarios del 15M) o disfrutar con la música de Wagner, y el nazismo.
            Habrá quien considere que sí es un rasgo definitorio del nazismo su oposición a los partidos, pero el caso es que todos los totalitarismos han consistido en el gobierno de un único partido (el nacionalsocialista, el fascista, el comunista...), luego a lo que se oponen los totalitarismos no es a los partidos, sino al pluralismo político. ¿Se opone el 15M al pluralismo político? Todo lo contrario, considera que el bipartidismo imperante limita el pluralismo. Lo que ocurre es que los miembros y voceras del PPSOE tienen tan interiorizado que el voto les pertenece, que son los únicos partidos votables, que entienden toda crítica contra sus partidos como una enmienda a la totalidad (de ahí que confundan "no les votes" con "no votes"). Para terminar adviértase que en los casos citados (oídos de tertulianos del programa Alto y claro de Telemadrid, y de la propia Presidenta de la Comunidad de Madrid) se combina la falacia de asociación con una falacia ad hominem, pues lo que se hace es deslizar la idea de que los indignados son totalitaristas y por tanto sus ideas son equivocadas. Y en este punto he de pedir al lector que repase lo ya dicho respecto a la falacia ad hominem.

            Falacia de generalización indebida: "Ha habido incidentes violentos luego el movimiento 15m es violento." Esta falacia consiste en, a partir de un número limitado de casos, inferir una conclusión general en que se afirma que dichos casos representan la totalidad de los hechos. Del mismo modo, yo podría deducir del hecho de que todos los habitantes de Rentería que conozco son del Atlético de Madrid, que todos los habitantes de Rentería son del Atlético de Madrid (el problema es que solo conozco un habitante de Rentería). Esta falacia se ve sujeta al problema general de la inducción, y en particular supone una violación del método científico y de las reglas de la lógica en tanto que "algunos" y "todos" no delimitan conjuntos equivalentes.

            ¿Y cuál es la idea que todas estas falacias son incapaces de falsar? ¿Qué defiende globalmente, dentro de su heterogeneidad, el 15M?
            Que una democracia en la que no existe separación efectiva entre poder ejecutivo, legislativo y judicial; una democracia en que la soberanía popular se ejerce solo cada cuatro años; en que los representantes de dicha soberanía no tienen capacidad de gobierno frente a fuerzas externas y por tanto no son ellos sino otros, que no se representan más que a sí mismos, quienes realmente gobiernan; una democracia en que los representantes de dicha soberanía popular no consultan al pueblo antes de tomar decisiones fundamentales, con lo cual dichas decisiones son percibidas como ajenas a la soberanía popular; una democracia en que los representantes de la soberanía popular son inmunes a sus errores y solo se hacen responsables de sus aciertos; una democracia en que miles de votantes no se ven representados porque los votos no valen lo mismo en todas partes; pues bien, una democracia así, con estas carencias, no es una democracia plena.
            Y me atrevo a afirmar que aquellos que están en contra del 15M no tienen más remedio que recurrir a sofismas porque sencillamente es muy difícil ser demócrata y no estar indignado ante los defectos de nuestra democracia.

domingo, 5 de junio de 2011

Feminismo para dummies II

          En la primera parte hice una breve semblanza del feminismo, una vez hechas las pertinentes  aclaraciones respecto a aquello que caracteriza al movimiento feminista, quisiera explicar por qué algunas acusaciones vertidas comunmente contra el feminismo no están justificadas. Y voy a basarme en los comentarios que he podido leer en http://madrid.tomalaplaza.net/2011/06/03/comunicado-feminismo-agresiones-acampada/ al comunicado de la comisión de feminismo.

      - En primer lugar, se emplean para atacar al feminismo algunas decisiones que son motivo de debate dentro mismo del movimiento. No todos los feministas (véase mi propio ejemplo) defienden el uso de lenguaje inclusivo en cualquier circunstancia e independientemente de la corrección lingüística, no todos los feministas defienden medidas de discriminación positiva tales como cuotas mínimas de mujeres en listas electorales u organismos públicos. Así, deberían ser las medidas concretas las que recibieran las críticas, no el conjunto del movimiento.

      - En segundo lugar, se da una especie de falacia por asociación deduciendo del ansia de igualdad del feminismo un deseo de identificación entre varones y mujeres. Este tipo de falacia suele comenzar con la muletilla "¿No queríais igualdad? Pues...", y consiste en deducir falsamente que dado que el feminismo aspira a que varones y mujeres tengan los mismos derechos y deberes, entonces aboga porque las mujeres hagan lo mismo que los varones y de la misma forma, lo cual es un non sequitur.

      - En tercer lugar, se acusa al feminismo de fomentar lo que se percibe como injusticias o discriminaciones que perjudican a los varones (leyes de custodia de los hijos), cuando dichas injusticias son fruto del machismo. Durante mucho tiempo los varones percibieron que tener que ocuparse de los hijos, y especialmente en caso de separación, era una desventaja, o en cualquier caso algo que correspondía esencialmente a las mujeres. Que esta valoración haya cambiado no significa que el feminismo sea responsable de que los varones, por nuestro machismo de antaño, hayamos cavado nuestra propia tumba como padres. Otra cosa es que algunas mujeres (no el movimiento feminista) luchen por conservar eso que tal vez sea un privilegio al que que no sé si se oponen suficientemente los varones (porque yo sigo viendo varones separados que están encantados de no ocuparse a diario de sus hijos).

      - En cuarto y último lugar, se emplea otra falacia, de pendiente resbaladiza, para criticar el hecho de que no se considere agresión sexual tan solo a las violaciones, sino también a vejaciones o invasiones de la intimidad. Hay dos comentarios en la página mencionada más arriba que no llegan ni a falacia pero que van en ese sentido, acusando a las feministas de exagerar al hablar de agresiones sexuales: "al final será que visteis a alguien diciéndole 'vaya tetas' a alguien en algún sitio" o "que un borracho te toque el culo es una gilipollez". Bien, decir que todas las personas son iguales no significa que un negro no tenga un color de piel distinto del de un blanco, significa que esa diferencia es irrelevante para aquello que define a las personas, su dignidad. De la misma forma, decir que varones y mujeres somos iguales no significa que seamos físicamente idénticos, y es un hecho que la gran mayoría de los varones podría físicamente pegarle una paliza o violar a la gran mayoría de las mujeres, mientras que solo una minoría de mujeres podría físicamente hacer lo mismo con una minoría de varones. Imaginémonos ahora que somos varones más bien enclenques y que nos toca el culo un varón fornido, con el cual no querríamos intimar en absoluto, susurrándonos una procacidad. Garantizo que la sensación sería de total indefensión y de haberse sentido agredido. Y esto no implica que un piropo sea una agresión sexual, tan solo que según las circunstancias podría llegar a serlo. No es cuestión de todo o nada, sino que se trata de una cuestión sensible a los matices y al contexto. Si un desconocido me dice por la calle "eres un cabrón hijo de puta" sin duda será considerado como una agresión verbal, mientras que si me lo dice un amigo mostrándome sana envidia por algún éxito que he obtenido se considerará todo lo contrario. Lo que convierte algo en una agresión (puede ser tan leve como un insulto) es la falta de consentimiento, de confianza, esa es la clave, porque el poder físico del varón sobre la mujer deja a esta indefensa, más allá de la manifestación de su rechazo, frente a las vejaciones y los tocamientos no consentidos.

Licencia de Creative Commons
El niño que juega a los dados is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License.